“El final de Sálvame no está cerca”, pronosticaba Belén Esteban hace sólo unas semanas en estas mismas páginas. Se equivocaba… Apenas un mes después de su entrevista en este periódico, en la que la llamada princesa del pueblo.
Quizás el rostro más popular del que ha sido el programa más influyente de la televisión en las dos últimas décadas, reivindicaba Sálvame como “la mayor creación televisiva del siglo XX, del XXI y del XXII”, Mediaset ha decidido acabar con él. De forma fulminante. El final de Sálvame ya está aquí.
Según ha podido saber EL MUNDO, la empresa que dirige telecinco hará pública en las próximas horas. La decisión de cancelar el programa que ha sido buque insignia de la cadena desde su estreno en abril de 2009.
Un formato que llevó los programas del corazón a una nueva dimensión, del que han bebido debates y tertulias de toda clase y que ha sido una factoría incansable de polémicas, personajes, tramas y disparatadas cifras de audiencia.
Todo se acaba ahora. El viernes 16 de junio se emitirá el programa por última vez. Sálvame y todas sus sucursales desaparecerán para siempre de la parrilla de Telecinco, que aprovechará la cancelación del ya mítico programa para reestructurar a fondo su programación de cara a la nueva temporada.
Y aquí viene el otro bombazo que va a anunciar Mediaset de forma inminente. Este periódico ha podido confirmar que a partir de septiembre será Ana Rosa Quintana, líder indiscutible de las mañanas con una audiencia media de más de un 18%, quien ocupe las sobremesas del canal.
La periodista madrileña seguirá dirigiendo el debate político de su programa, a primera hora al menos hasta que pasen las próximas elecciones generales. Pero el resto del espacio quedará en manos de Joaquín Prat, su copresentador hasta el momento y conductor también de Ya es mediodía, y del resto de sus colaboradores.
El baile de nombres no es casual. Nada lo es en esta historia llena de mensajes velados, nombramientos, tensiones y titulares. En el centro, la remodelación de Mediaset tras la salida de Paolo Vasile, como consejero delegado de la compañía a finales del año pasado y la llegada del nuevo CEO.
El también italiano Alessandro Salem y por debajo, dos productoras enfrentadas bajo los mismos focos de telecinco.
A un lado, unicorn Contento la empresa de la que Ana Rosa Quintana es presidenta y la que produce sus programas. Al otro La Fábrica de la Tele, responsable de Sálvame pero también de Socialité o Todo es mentira.
Las dos productoras están participadas en un 33% por la propia Mediaset, las dos han enfrentado con más o menos sutileza dos estilos muy distintos de hacer televisión, y las dos tienen detrás a varios de los rostros más icónicos de la cadena, esos que cuelgan en los pasillos de la tele en Fuencarral.
La guerra fría que han mantenido ambas ya tiene un vencedor. Mediaset ha decidido cimentar su nueva imagen en la figura de Ana Rosa, y liquidar el estilo más visceral que representaba Sálvame.
Según ha podido confirmar EL MUNDO, la intención de Salem era cambiar la imagen y los contenidos de la cadena desde que llegó. Él quiere “una televisión familiar, respetuosa y amable.