No vivas atrapada en una relación tóxica ¡Escapa ya de esa Jaula!

Queridas amigas, he pasado los últimos días reflexionando, la mayoría de nosotras ha pasado por un amor, al final no todo ha resultado tan lindo y maravilloso como esperábamos que fuese, por eso me he animado a compartir algunas experiencias que servirán de consejo para todas.
Creo que a una mujer la marca la relación que tuvo de niña con su padre, ese es el simulacro de hombre que inconscientemente seguimos eligiendo el resto de la vida, hasta que través de los años, tomamos conciencia y quizás con suerte encontremos a un hombre bueno.
No vivas una relación tóxica, escapa de tu jaula

Mi Historia

Mi papá nunca nos abandono, estuvo en casa siempre, nos enseñaba mucho sobre la vida, pero maltrataba a mi mamá, le era infiel como si eso fuese algo normal, y a nosotros sus hijos nos agredía verbalmente, creo que siempre se percibió superior a todos los que lo rodeaban, y por eso tendía a humillar a todos, era dormilón, manipulador, mentiroso, malcriado y aunque no nos golpeaba, si practicaba la violencia verbal y psicológica a diario.
Creo que de el se derivan mis próximas relaciones destructivas, la primera fue cuando me fui de casa con el primer novio que me salió, un vago, altanero, que terminó hasta golpeándome, pero soporte algunos años a su lado, pensando que era mi culpa, al igual que seguramente mi mamá pensó toda su vida, y por eso se quedó con mi papá.
Pero después de una golpiza, dejé a este poco hombre.  Sin embargo seguía buscando un amor, pero terminaba escogiendo a alguien como mi padre, y cuando me percataba de eso salía huyendo.
Un día conocí a quien sería el papá de mis hijos, con el me casé, formamos una familia, pero curiosamente, mi mamá nunca lo quiso, era más amado por mi papá que por sus propios hijos.
Parejas Tóxicas
Pues la historia se extendió por 7 años, hoy me estoy divorciando de él, porque a su lado reviví toda mi niñez con mis padres, y había caído en un círculo vicioso al igual que tantas mujeres, que soportan por conveniencia económica a un hombre destructivo, hasta que por fin un día, tuve el valor de escapar de la jaula en la que he vivido toda mi vida.
Ahora me estoy divorciando con una sonrisa en el rostro, mi mamá está feliz como si hubiera sido ella misma la que se liberó, aunque mi papá llora y está deprimido al ver qué deje a ese hombre tan idéntico a él.
Y así es, he conocido muchas historias de mujeres, que están enjauladas en el alma, a una vida que se acostumbraron a vivir desde niñas, pero es momento de ser libres, de darse cuenta que no somos lo que nos inculcan, somos lo que decidimos ser.
Muchas mujeres viven un matrimonio de infierno, con hombres malvados, solo por miedo, por necesidad, y terminan muertas en manos de su parejas.
No, ¡Alto!, sé que es difícil, sé que nos van a juzgar, sé que vamos a llorar en medio de la dificultad de vida, pero sanaremos, la herida cerrará con cuidado, con atención, y esa es nuestra decisión.
En algún momento alguien muy sutil, se acercó a mi y al percibir mi situación, me habló de las heridas, dijo que habían heridas que no las dejaban sanar bien,  sanaban en segundo plano, y a menudo seguían doliendo, recuerdo muy bien que me dijo, que eliges: sacar tu herida de lo que la sigue dañando y dejarla sanar por completo, o tener tu herida donde sigue siendo dañada, y que quizás nunca sane, que nunca deje de doler?.

El poder de sanar las heridas

Y ahora lo entiendo, porque al fin estoy sanando, en medio de un divorcio, en medio de muchas verdades de mi corazón que he escuchado, salí de mi jaula, y soy libre, para sanar, para dejar de luchar por alguien que no me valora, y luchar por mi.
Y quién sabe, a lo mejor ahora que abrí mis ojos, pueda encontrar alguien con quien compartir cicatrices.
Mi consejo es ese, sal de tu Jaula, no dejes que nada ni nadie dañe tu vida, porque eres responsable de tu propia felicidad, nadie más que tu puede lograr eso.
Ánimo chicas, se les quiere!