El reto de ser madre, una bendición a todo color (Mi historia personal)

Sin duda ser madre es una inmensa bendición, un reto que mide todas tus capacidades, para el que no toda mujer está preparada, hoy quiero compartir con ustedes mi experiencia, porque se que muchas se sentirán identificadas y otras comprenderán que no es nada sencillo, pero que da inmensa felicidad.

En mi caso, fue un antes y después, pues ahora no es el hecho de que me he convertido en madre, es el hecho que ahora debo serlo, más responsable, más sosegada, más entregada, a que me rodean más obligaciones las cuales debo cumplir con el paso del tiempo me voy dando cuenta que esta nueva situación que estoy viviendo me ha convertido en una persona más valiente experimentado nuevas circunstancias.

Dentro un consultorio buscando ayuda por su salud, al llevarlo por la calle para que nadie lo lastime, como cuando al quedarme en la calle lejos de casa con él en mis brazos y lamentablemente no encontrar transporte para mi hogar además de llevar sus pañales en una mano y su leche en la otra y el en mi pecho dentro un cargador fue realmente dolorosa esa oportunidad.

Madre con su bebé

En otra oportunidad cuando llora por las noches y por amor a su padre y por mi sentido de
comprensión no dejo que él se entere y afecte el sueño de su descanso (tontamente), sostenía mi bebe arrullando hasta que duerma.

La Ternura de sentir tanto Amor por un hijo

Pero al ver su carita tan pequeña y a la vez tan familiar era como cargarme a mí misma pero en una versión pequeña es un recuerdo muy hermoso y lo llevo siempre en mi corazón.

Me ha hecho más fuerte porque impulsa mi vida para continuar luchado cada día en hacerle feliz
mientras crece, paso a paso, reto a reto, en cada victoria y tropiezo que tiene, en su sonrisa lleva mi corazón, en su llanto lleva también mi dolor.

Es difícil si, pero es un reto que debo ganar para poder entregar mi vida al hecho que en su boca existe la palabra MAMÁ, si soy su mamá para que nunca esté solo, nunca esté triste y sepa que voy a estar ahí, para ti siempre para verte sonreír.

Y que los tropiezos que he tenido no sean los tuyos y que las lágrimas que he derramado no sean las tuyas.

Ser mamá es una bendición de Dios

Con solo el hecho, a pesar de todo seas feliz y te sientas protegido jamás abandonado y que entiendas que cuando me enojo y me molesto no es porque mi cariño a disminuido sino que solo quiero que seas mejor cada día y que en tu camino las elecciones que tomes sean las correctas porque se, por experiencia que es lo mejor para ti para tu crecimiento y no termines lastimado.

Mi vida no es la misma, el dormir hasta tarde, el no poder tener lo que deseo porque eres mi prioridad realmente una pasa a estar en segundo plano, pero pese a todo esto soy feliz si mi hijo es feliz, son circunstancias que van cambiando en el mismo hecho de su crecimiento de las etapas que debe tener al disfrutar sus primeros pasos, sus primeras palabras, sus primeros dientes, la manera en que va descubriendo todo lo que le rodea es la experiencia más primorosa que una mujer puede experimentar.

Aunque pase el tiempo el amor crece y crece

Y al paso del tiempo tratar muchas veces de no perder la calma, cuando al no obtener lo que él desea prueba mi paciencia con sus rabietas y su energía en irritar mis oídos, con sus alaridos y la fuerza de su garganta, si lo se debe ser la mamá mala por no decir que si a todos sus caprichos pero el ser la mala, me da el sentido de responsabilidad que en mi interior sé que estoy haciendo lo correcto para su integridad.

Es un reto muy grande que cruzar pero aunque muchos te pueden dar consejos, inclusive tips,
solamente el amor que tienes por esa personita te motiva a buscar siempre sabiduría de lo Alto para formar e instruir no a cualquier persona sino a MI hijo, mi bendición.

Por: Verónica Miranda