Lo ha hecho perfecto”. Rocío Carrasco tiene clarísimo por qué su hijo David Flores no está viviendo con ella y permanece en Málaga al cargo de la ex mujer de su padre, Olga Moreno. ‘En el nombre de Rocío’, su protagonista ha querido aclarar por qué cree que esto ha sido así. Un nuevo ejemplo de cómo ‘el ser’ ha conseguido salirse con la suya, hundiendo, una vez más, a Carrasco. Un ejemplo más de lo que ella considera violencia vicaria.
Yo me he separado de él, he tenido dos hijos, me ha torturado durante veinte años y la conclusión ha sido llevarse a mis hijos”, explica Rocío Carrasco, que tiene clarísimo que esto es un ejemplo más de la violencia que lleva años sufriendo. Y que su vástago se quede con Olga Moreno, tras la separación de esta y de Antonio David, es la obra maestra del que fue su pareja.
“Se los ha llevado diciendo durante veinte años que los niños no querían estar conmigo porque no era una buena madre. Ahora que ya se los ha llevado y se los ha puesto a Olga, ahora los niños sí quieren tener contacto conmigo”. La hija de Rocío Jurado sabe que todo forma parte de un plan ejecutado a la perfección.
Los deja con Olga. Rocío es independiente, el niño se queda con ella. La dota de una responsabilidad pública de que ella es la madre del niño y la hace creer que es ella la madre porque ese niño no tiene madre, porque su madre no lo quiere, no lo cuida, no le paga la manutención, porque no se interesa por él…”, analiza Rocío Carrasco. “¡Que los he parido yo! ¡Que por el coño que a ella le falta he parido yo a mis dos hijos!”.